Cuando el píxel era pintura: los orígenes del grafismo televisivo en Torrent
En 1996, en la localidad valenciana de Torrent, un pequeño canal de televisión por cable se adelantaba a su tiempo. En una España que apenas comenzaba a vislumbrar la revolución digital, un grupo de creadores experimentaba con los primeros ordenadores personales para dar identidad visual a la televisión local. Entre ellos se encontraba Rafael Jiménez Ambel, artista plástico que llevó su curiosidad por la imagen en movimiento al terreno de la comunicación audiovisual.
Con un Commodore Amiga y el mítico programa Deluxe Paint, Jiménez Ambel realizó cabeceras de programas y pequeñas animaciones que dotaban a la emisora de una estética propia, vibrante y artesanal. Era una época en la que el ordenador aún no era una herramienta común en el ámbito televisivo, y cada secuencia se concebía casi como una pintura digital, fotograma a fotograma.
Además de las animaciones, el equipo llegó a pintar decorados en las paredes para algunos programas, combinando técnicas plásticas tradicionales con los incipientes recursos digitales. Aquellas experiencias, surgidas en un entorno local y experimental, pueden considerarse precedentes directos de los modernos sistemas de croma y fondos virtuales que hoy emplean las televisiones de todo el mundo.
En Torrent, en aquella televisión pionera, la tecnología y el arte comenzaron a dialogar mucho antes de que el término media art se popularizara. Fue el inicio de una forma de entender la imagen televisiva donde la mano del artista, el píxel y la pared convivían en un mismo plano.

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